Traerán un segundo Maleconazo ¡A cogerlo!

Por: Guillermo Fariñas

Recuerdo bien, aquella noche previa del 4 de agosto de 1994, porque como hasta las 11 y 15 de noche, estuve compartiendo en la vivienda de Yadira, la novia de mí amigo, condiscípulo en Los Camilitos de Villa Clara y después fuimos alumnos en academias militares soviéticas, el hoy fallecido Aleixis Baldwin Salas. La conversación siempre giró respecto al hundimiento del Remolcador “13 de Marzo”, algo ocurrido hacia menos de 1 mes. 

La fiesta fue en la calle Neptuno entre Marquéz González y Soledad, barriada de Cayo Hueso, Aleixis se casó y tuvo 2 hijos con Yadira, allí analizamos la situación de Cuba, entre tragos y bailes. Recuerdo; en esa fiesta estuvo presente, el novio de la hermana de Yadira, Reinaldo Monterrey, quien decía trabajar y ser amigo, en el Taller Provincial de Electromedicina del Ingeniero Oswaldo Payá Sardiñas, líder del Movimiento Cristiano Liberación.
Como unos 3 años después, ese mismo Reinaldo, se me presentó como Teniente de la Dirección General de Contrainteligencia (DGCI) del Ministerio del Interior (MININT), durante uno de los tantos interrogatorios a los que fui sometido, tras mi arresto antes del derribo de las 2 avionetas de la organización de exiliados “Hermanos al Rescate”. Actualmente, no sé, si continúa en el MININT o ya se lo comió Saturno, como en todas las revoluciones. 
Cuando la mayoría de los trabajadores del Hospital Infantil “Pedro Borrás Astorga” me eligieron como Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Salud -sindicato oficialista- y comencé a enfrentarme a la corrupción administrativa y del Partido Comunista de Cuba (PCC) en ese sitio. Fue entonces, que “casualmente” Reinaldo Monterrey resultó trasladado hacia el mismo hospital, como una forma práctica de vigilarme.

Pero volvamos a la fiesta, yo en esos momentos, estaba de amores con Débora ……., una linda habanera que había conocido en las movilizaciones gubernamentales “En Apoyo a la Producción de Alimentos”, en el campamento “El Cedro”, municipio Alquizar, antigua provincia La Habana. Mi pareja vivía cerca de allí, en su caso, también en la calle Neptuno… pero entre Gervacio y Escobar, en el marginal y violento barrio de San Leopoldo.
Antes de las 12:00 am, regresamos a la casa de Debora y nos llamó la atención, que nuestras identificaciones nos fueran solicitadas por la Policía Nacional Revolucionaria en 2 ocasiones. Se sentía la tensión en las calles capitalinas y mi pareja me pidió: “Coco, apúrate, porque tengo al niño sólo con mi mamá y mi mamá esta muy enferma”. Pronto subimos las escaleras de la vivienda de ella, y nos amamos como Dios manda. 
Al siguiente día 5 de agosto de 1994, bajé mi bicicleta china marca “Forever”, a las 7:25 am, y salí bastante apresurado para el Hospital Infantil “Pedro Borrás”. Para ello, subí por la calle Neptuno hasta subir y alcanzar la calle Ronda, frente a la escalinata de la Universidad de La Habana, para después atravesar el Hospital Nacional “Calixto García” y crucé la Avenida G y pude marcar a tiempo. No dejé de observar muchos policías en las esquinas. 
Ese día 5, me enfrasqué en dar mis consultas en el Departamento de Logopedia y Foniatría, en el Edificio de Consultas Externas del Hospital Borrás, que era lo único decente dejado abierto por el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien desde hacía 3 años, nos había prometido a todos los trabajadores del Hospital Infantil más antiguo de Cuba, cerrarlo por apenas 6 meses e íbamos para más de 3 años y nada. El Comunismo y sus falsas promesas. 
Durante este histórico día para Cuba, me llamaron la atención 2 cosas, que en primera instancia no asocié, pero que al conocer después del más grande Estallido Social durante los 60 años de Castro-Comunismo, sí daba la magnitud de lo ocurrido. Eva, la Secretaria del Departamento de Logopedia y Foniatría se quejó toda la mañana, de que no podía comunicarse mediante el teléfono, para coordinarles consultas a los pacientes. 
Una segunda cuestión que atrajo mi atención, fueron los constantes vuelos de helicópteros del MINFAR, modelo MI-8, hacia la zona del habanero municipio Centro Habana. Como me encontraba atendiendo a mis pacientes, fue pasadas las 11 y 15, lo que pude ver a través de los cristales de la ventana de un cuarto piso. A lo lejos vi, como desde los helicópteros saltaban comandos a las azoteas de los edificios más altos de la barriada habanera.
Pensé que solamente eran maniobras o ejercicios militares de algún tipo, y como no había escuchado, leído o visto las noticias del día anterior por la fiesta en casa de la novia de Aleixis Baldwin, no me había enterado de las mismas. Pero ya cuando fui a almorzar al cercano y vecino Hospital Ortopédico “Fructuoso Rodríguez”, pasadas la 1 p.m., supe del bloqueo policial en las calles Carlos III, Infanta, Ayesterán y San Lázaro. 
Tras almorzar y en bata sanitaria pasé por la vivienda de Orlando Morejón Vitón, Presidente del Bloque Democrático “José Martí” (BD-JM), agrupación anticastrista en la que militaba. Allí sus padres me dijeron, que él y otros muchos opositores habían sido arrestados en una especie de Ola Represiva, al salir de esa casa, sita en Calle F entre 27 y 29, se me acercó un policía y me dijo: “Doctor…nadie está autorizado a entrar ahí, hasta nueva orden”.
Cuando regresé a lo que quedaba del Hospital Infantil “Pedro Borrás Astorga”, como a las 1:35 pm, me enteré que había sido suspendidas todas las actividades del centro hospitalario programadas para esa tarde. Y que la Directora Ana Lourdes Goire Wilson y el Núcleo del PCC habían acordado poner los televisores en las Salas de Espera para Pacientes, donde la Televisión Oficialista trasmitía reportajes manipulados del Maleconazo. 
Cada vez que pasa 1 año del Maleconazo, siento dolor en mi corazón y calor en mi alma, porque los opositores abiertos al Régimen Totalitario Castrista no supimos aprovechar aquella oportunidad. Los gobernantes totalitarios y sus represores abusadores cortaron las comunicaciones telefónicas y aislaron a los que protestaron junto al mar. Debemos aprender sobre lo ocurrido, porque las condiciones sociales son parecidas. 
Es una OBLIGACIÓN MORAL de los opositores políticos organizados dentro de Cuba, el ponernos al frente de toda QUEJA, PROTESTA o ESTALLIDO SOCIAL. Si Dios nos otorga otra oportunidad, como la que ya nos dieron, el 5 de Agosto de 1994, y no dejar pasarla otra vez. Las condiciones vigentes entre cubanas y cubanos, como son los Estados de Incertidumbre Social y Carecia Material, que traerán un segundo Maleconazo ¡A cogerlo!

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