Ingenios castristas y los verdaderos bandidos. #Cuba

29-2697bffb30
Por Jose Ramon Borges Serrano. Producciones Nacan.
El Valle de los Ingenios (Valle de San Luis) es la verdadera fuente del patrimonio de la antigua ciudad cubana de Trinidad*1. Pero también es un testigo de
cómo la barbarie castrista ha actuado contra Cuba y sus habitantes.
 
Desde tiempos inmemoriales, los habitantes autóctonos cultivaron allí el tabaco, lo que fue asumido por los españoles tan pronto se asentaron en el territorio. El valle también fue sostén de la ganadería y del cultivo de frutos menores, lo que transformó a la región en uno de los asentamientos de mayores posibilidades de intercambio en la isla.
La llegada en 1655 de emigrantes españoles procedentes de Jamaica, contribuyó al desarrollo de la industria azucarera en una zona que poseía óptimas condiciones para la producción de azúcar: fértiles tierras, regadas por caudalosos ríos y cercanas a puertos de embarque. Ya para ese entonces un Teniente Gobernador y Capitán de Justicia y Guerra residía en Trinidad y controlaba además a San Juan de los Remedios, a Santa Clara y Sancti Spíritus.
 
En la segunda mitad del Siglo XVIII Trinidad se había convertido en una de las ciudades de mayor florecimiento económico y socio-cultural de Cuba. Ello se debió al sorprendente desarrollo de la industria azucarera en el enorme y bien delimitado territorio que hoy conocemos como el Valle de los Ingenios. Es bueno aclarar que aunque usualmente el valle ha sido denominado como de San Luis o de los Ingenios estos son dos denominaciones diferentes.
El Valle de san Luis es el que usted puede apreciar a su izquierda cuando sale por la carretera que va desde Trinidad hacia Sancti Spíritus y el Valle de Los Ingenios incluye este y toda la extensión de tierra hasta la costa.
 
Cuando en 1959 los Castro usurpan el poder en Cuba y comienzan con el engaño del proceso revolucionario, Trinidad era una ciudad detenida en el tiempo, así como sus zonas aledañas incluyendo el valle de Los Ingenios. Ya los tiempos de grandes fortunas, casonas y castillos habían pasado.
 
 Aunque el naciente gobierno castrista usó las riquezas del país en hacer obras sociales para buscar seguidores entre todo el pueblo de Cuba, muy poco hizo por los trinitarios. Contra los pobladores de estos lugares sí desataron los castristas varias olas de terror y hambruna. Pues los locales fueron de los primeros en unirse a las Guerrillas Campesinas Anticomunistas del Escambray.
 
El Condado, un poblado que se encuentra en el corazón del Valle de Los Ingenios tiene mucho que contar todavía sobre los crímenes cometidos por la Policía Política de Castro en los años 60. Pues allí radicó la Jefatura Nacional de la (llamada) “Lucha Contra Bandidos” (LCB) y sus campos de concentración para torturas, juicios sumarios y ejecuciones-asesinatos de los guerrilleros anticomunistas, sus colaboradores y todo el que le “oliera la boca a ajo”.
 
Todo este campo de terror estaba situado a un lado del pueblo en unas naves que enseñaban logotipos del Instituto Nacional de la Reforma  Agraria (INRA). Las ejecuciones-asesinatos las hacían al fondo del cementerio local.
 
Los sicarios del régimen para estos crímenes no siempre eran militares vestidos de verde. En la guerra contra los alzados anticomunistas participaron todas las organizaciones de masas que recién creara la dictadura.
 
El 25 de octubre de 1960, en la Universidad Central de Las Villas, se efectuó una reunión con representantes del Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular, la FMC, la AJR y el Colegio de Maestros Normales y Equiparados, donde se trazaron los lineamientos de la Campaña de Alfabetización. En esa fecha se creó una sub-comisión de Alfabetización del Plan Escambray.

“La Asociación de Jóvenes Rebeldes promovió la integración de los jóvenes como Brigadistas “Conrado Benítez”. La Federación de Mujeres Cubanas, los Comité de Defensa de la Revolución y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños seleccionaron en su seno a los alfabetizadores populares y la CTC movilizó a sus miembros como alfabetizadores “Patria o Muerte”, los que se ubicaron en los lugares más difíciles, como en áreas montañosas y en la zona del noroeste, donde operaban bandas armadas”*2.

 
La permanencia de las bandas, y su auge a partir de 1962, hizo que Ejército Central, surgido desde el 4 de abril de 1961, bajo el mando del comandante Juan Almeida desde su fundación, contara a partir del 3 de julio de ese año con “una sección para la “Lucha Contra Bandidos”, la cual será encargada de dirigir la organización de los sectores y subsectores que sean necesarios, así como velar que aparejados con las operaciones militares, se realice una amplia labor político-cultural entre la masa obrera y campesina con el fin de elevar su nivel de capacitación, creándose las condiciones que eviten nuevos alzamientos”*3.
 
Estos ejércitos de jóvenes fueron con faroles, manuales y cartillas a enseñar a leer y escribir a los cubanos. Pero fundamentalmente a llevar las ideas comunistas y procastristas como el supuesto faro para convertir a Cuba en un paraíso terrenal. El tiempo y todo lo sufrido después por el pueblo cubano demostraron que los guerrilleros anticastristas tenían la razón. Todo ese alboroto de Fidel Castro y sus acólitos era un teatro para engañar al pueblo y sumir a la nación en una crisis general que ya afecta por más de 50 años.
 
Por medio del Plan Escambray, surgido en 1960, se cerró el cerco del terror comunista. Para dirigir la macabra acción fue escogido el comandante Félix Torres. Esto lo hizo efectivo, por una resolución del INRA (Instituto nacional de la Reforma Agraria), el propio Fidel Castro en una visita a la región en esa fecha.
 
“En los primeros meses de 1961 se ejecutó la  primera fase del plan, dirigido a sacar de las montañas y ubicar en otras comunidades a las familias comprometidas en la colaboración con los bandidos. Esta primera fase fue llamada Plan Especial No. 2 o transfusión humana ya que, cuando salían los colaboradores, eran situadas allí nuevas familias revolucionarias, necesitadas de viviendas, para fortalecer la presencia de personas que apoyaban la Revolución y contribuir a las acciones operativas contra los “bandidos”. En esta primera etapa, los campesinos fueron trasladados a las comunidades “Wilfredo Pagés”, cercana a Santa Clara, Aridanes y Mayajigua, en la actual provincia de Sancti Spíritus”*4.
 
Después vino la segunda fase del Plan Escambray, esta vez los campesinos y sus familiares fueron llevados a cientos de kilómetros de sus hogares. Por ejemplo a la comunidad rural de López Peña en Pinar del Río y a Miraflores en el Camagüey. Todo lo que tenían tuvieron que abandonarlo en el Escambray. Esa, la historia de los Pueblos Cautivos, es una página negra comparable con la Reconcentración hecha por Valeriano Weiler en febrero de 1896. Sólo que sucedió en pleno Siglo XX, después de ser proclamada la Declaración Universal de los Derechos Humanos y con el silencio cómplice de los países democráticos del mundo.
28-7021bbbe98
Guerrilleros Campesinos Anticomunistas del Escambray.
Por medio del Plan Escambray y como hemos leído, se llevaron a las casas desocupadas familias de revolucionarios. Uno de estos ñángaras*5, llegó al Condado llevado por el propio jefe del Departamento de la Seguridad del Estado (policía política) Luis Felipe Denis.
Feliberto Cabrera Carrazana, se nombra el personaje. Colaborador de uno de los más famosos guerrilleros del Escambray, el excapitán del Ejército Rebelde Osvaldo Ramírez. Fue el propio Osvaldito el que le puso el sobrenombre que todavía ostenta: “Pancho el Grande”.
 
Una ironía, ya que la estatura de Feliberto es de apenas 1,52 m. “Pancho el Grande” traicionó a su jefe guerrillero y lo llevó a la muerte. Después viviendo ya en el Condado tuvo una participación activa en las tareas del CDR y las organizaciones de masas, tipificando así a los hombres instrumentos utilizados por el castrismo para fortalecer su poder en Cuba. Esos, que por ser traidores, ya no tienen cuidado ni de chivatear a sus amigos o hasta su propia familia.
 
Cuando terminó la guerra comenzó para los habitantes del valle la odisea de las cañas. Como preámbulo de los venideros 30 años, vino el 1969 con la preparación de la “Zafra de los Diez Millones”. Laboraron de sol a sol, casi semidesnudos los obreros y se llenó el valle de plantaciones de la gramínea, dulce pero lograda con el salado sudor de los hambrientos trabajadores agrícolas.
 
Pasó el 1970 y no se lograron los millones, como tampoco llegó nunca a los habitantes del valle la anunciada mejoría revolucionaria. Todo lo contrario, si el poblado de San Pedro hoy se ve como una joya de la arqueología, es porque el gobierno castrista nunca se ocupó de mejorar las condiciones de vida de los lugareños.
 
Estos cubanos viven en casas de barro, manufacturadas con hierbas y palos al estilo de los aborígenes. Lo mismo ocurrió con los vecinos de la Villa de La Santísima Trinidad y sus antiguas casonas. Cualquiera que visitara estos lugares en los años 80 y 90 del pasado siglo, veía a los trinitarios hambrientos, en harapos y sin viviendas dignas.
 

Casi todo el fondo de empleo local lo daban el Complejo Agroindustrial FNTA, antiguo Central Trinidad, y la Granjas Cañeras del Valle de Los Ingenios. Los salarios eran muy bajos y no había lugar donde sembrar un pedazo de tierra para el autoconsumo. Las cárceles de la provincia estaban llenas de trinitarios en ese entonces. Hombres y mujeres que en otras condiciones pudieron vivir una vida honorable, se vieron obligados a caer en ilegalidades para poder alimentar a sus familias.

Nunca existió una política del gobierno comunista para conservar el patrimonio del Valle. Muestra de esto son las afectaciones que sufrieron varios sitios con valor patrimonial. Las ruinas del ingenio Güinía de Soto quedaron dentro del Proyecto del Embalse “Meyer”. La casa de vivienda del ingenio Guáimaro, con sus frescos italianos, fue casi destruida por sus improvisados habitantes que cocinaban con leña dentro de la sala de la casa y abrieron huecos en paredes y pisos en busca de tesoros.
La Casa de Fabricación del ingenio Delicias fue utilizada por la Empresa Cañera como nave para guardar abono. Debido a las miserables condiciones de vida de los pobladores del valle, no a una política gubernamental para preservar el patrimonio, fue que no pudieron mejorar sus casas. Y debido a que la dictadura castrista mantenía prácticamente toda el área de tierra útil sembrada de caña, para suplir de azúcar a sus socios soviéticos, fue que se mantuvo el valor paisajístico de la comarca.
 
Paradójicamente esto hizo que en el año 1988 la Ciudad de Trinidad y El valle de Los Ingenios fueran declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Así que ya sabe el turista que pase por allí, ese lugar, es un testigo de cómo la barbarie castrista ha actuado contra Cuba y sus habitantes.
 
Todavía hoy, con todo el proyecto de reanimación del valle. Con la casona de Manaca Iznaga convertida en un restaurant, con los barracones que se restauran, cuando usted suba a la torre mirador y divise el paisaje, piense en los miles de trinitarios que aún viven en condiciones de esclavitud, oprimidos por la dictadura castro-comunista.
 
Sólo que ya no verá casi cañas, sino marabú. Tampoco encontrará una sola fábrica de azúcar.  Ahora los trinitarios viven en su mayoría del turismo extranjero, cada cual como puede: barman, camarera, chofer, gerente, propietario de casa de alquiler (hostal), vendedor de cualquier cosa, personal de compañía…
No, esos que lo acosan para tratar de ganarse un par de dólares no son vagos ni indigentes, no son antisociales ni delincuentes, como los tilda la “fiscalía revolucionaria”. Esos son hombres y mujeres como usted, padres de familia como usted, sólo que les tocó vivir una vida mísera en la Cuba sometida por los Hermanos Fidel y Raúl Castro, los verdaderos BANDIDOS.
 
1*- EcuRed.
los Ingenios.
 
2*- HISTORIA DE LA PROVINCIA DE VILLA CLARA.
DESDE LOS ORÍGENES HASTA 1990. OFICINA DE  ASUNTOS HISTORICOS COMITÉ PROVINCIAL DEL PCC. VILLA CLARA. INSCRIPTO EN EL CENTRO NACIONAL DE DERECHO DE AUTOR (CENDA) REGISTRO: 1948-2006.
 
3*- Juan Carlos Fernández. Todo es Secreto hasta un día.
Editorial Ciencias Sociales, 1976. P. 27-28.
 
4*- “Un Pedazo de historia”. En Las Caletas. Boletín de la
 Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana
(ACRC). Santa Clara. No. 2. P- 5.
 
5*- ñángaras: vocablo usado por los guerrilleros del Escam-
bray para denominar a los comunistas.
José Ramón BORGES Serrano.
Estudió hasta tercer año de Medicina en el Instituto Superior de Ciencias Médicas Dr. Faustino Pérez Hernández de Sancti Spíritus. Laico católico practicante, Preso Político en una ocasión. Fue coordinador en la Diócesis de Santa Clara, de los Talleres VIVA, para promocionar las virtudes y valores de niños y jóvenes. Coordinó proyectos de Cáritas en la Parroquia de Cabaiguán, provincia Sancti Spíritus, En Cuba, se desempeño como Periodista, Diseñador, Editor y webmaster del Proyecto Socio-Cultural Producciones Nacan y Secretario Ejecutivo del FANTU en la provincia de Sancti Spíritus. Nació en Sancti Spíritus y actualmente reside en Miami donde, a peticion de sus hermanos de lucha, Representa al Foro Antitotalitario FANTU en EUA.
 
Anuncios

3 pensamientos en “Ingenios castristas y los verdaderos bandidos. #Cuba

  1. Pingback: El hombre de la Finca El Molino, un criminal castrista #Cuba | FORO ANTITOTALITARIO

  2. Pingback: #Cuba Homenaje a Edel Montiel #Anticomunista del #Escambray | FORO ANTITOTALITARIO

  3. Pingback: La Muerte de Camilo no podía ser resuelta antes del 2013 - Cupus.org

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s